Como iglesia, somos las manos de Dios, compartiendo no solo el pan físico, sino también el pan espiritual. Nuestra misión es llevar el mensaje de las buenas nuevas de salvación, así como enseñar y discipular a los miembros de nuestra comunidad y a toda persona que desee recibir la Palabra de Dios.
A través de la enseñanza bíblica, promovemos una relación personal con el Dios Todopoderoso, quien transforma, restaura y renueva nuestras vidas



